RETRATOS DE LA "LEPROSERÍA"
Así la llama José María, el argentino que vive en la habitación de al lado. Me costó tiempo, y una furtiva consulta al diccionario, establecer qué demonios querría decir con eso de “petisa”: pues bien, parece ser que petisa es como en el dialecto “argentino” del castellano denominan a algo pequeño y entrañable.
No se si Cristina será tan pequeña (sólo la conozco en silla de ruedas, y ya he dicho en alguna otra ocasión lo “democrática” que es la susodicha silla, que iguala en altura a todos los que la usamos), pero, desde luego, si es entrañable, y, por descontado, rubia.
Pues bien Cris, cumplió el pasado martes 20, 40 años, por lo que ese día hubo tarta de postre en la comida (novedad que siempre es de agradecer, pues aquí el menú llega a ser un tanto monótono).
A mi el cumpleaños, me pilló un tanto por sorpresa. Hoy, con retraso, le regalaré unos bombones (ni siquiera se, si los puede comer, pues aquí cada cual tiene su dieta establecida, preguntaré antes).
Yo, a la “petisa”, que me cae muy bien, sólo puedo desearle toda la felicidad que sea posible en su durísima vida (soy consciente de que está mucho peor que yo físicamente-observo su dulce y resignada mirada de envidia, cuando cansado de la misma postura en la silla, hago fuerza con las manos en el apoyabrazos, y me incorporo levemente-, ella no puede).
Lágrimas como las que derramaba cuando, por casualidad, la pasada tarde, Nuria, la simpática y eficiente terapeuta, leyó lo último publicado (por aquel entonces) en este blog, la entrada “¿Qué voy a hacer cuándo te marches?”; y es que Cris es una chica extremadamente afectiva, y reacciona con esa sensibilidad ante historias parecidas (en cierto modo) a la suya.
Por eso, voy a ver si encuentro algunos bombones para regalárselos esta tarde, esperando que su dieta, que ignoro, le permita comerlos (a).
Felicidades, Cris.
(*) continuará en próximos episodios...
(a) Por si lo queréis saber, su dieta no es tan estricta, y Cristina se fué muy feliz con los bombones que, supongo, ya habrá disfrutado a estas alturas.
(1).-como veis, sirviéndome de un “lápiz de memoria” he conseguido volver a publicar. Ahora sólo hace falta que el wi fi llegue a mi habitación, para poder volver a hacerlo con relativa regularidad, y que así mi amiga Lula, por ejemplo, deje de reñirme.



